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19/6/19

ANTONIO CABRERA: TÚ ¿POR QUÉ MADRIGUERA TE VOLASTE?


Ayer despedimos al entrañable Antonio Cabrera. Hoy quisiera hacerle un pequeño homenaje trayendo a estas páginas una extensa carta suya que, hace años, nos remitió como colaborador en un proyecto escolar.


Corría el año 2005 y, en una peculiar escuela rural cuyo alumnado cursaba de 3º a 6º de Primaria, iniciamos un proyecto. Fuimos a desembocar en él cayendo por la madriguera de Alicia dispuestos a conocer ESTE Y OTROS MUNDOS.
En un momento del proceso, decidimos iniciar una correspondencia con GENTES DE(L) MUNDO. Pequeños grupos de niños/as de diversas edades enviaron sus cartas a personas del mundo de la literatura, la danza, las artes plásticas, también a editores, azafatas de vuelo, cuentistas...
La inmensa mayoría de nuestros corresponsales respondió, y lo hizo con una seriedad, entrega y dedicación dignas del mayor agradecimiento por su interés y respeto hacia los niños.

En su carta dirigida a Antonio, "el poeta-ornitólogo", los niños le enviaban palabras como estas:

(...) Estamos trabajando para conocer este y otros mundos, por eso te escribimos, para que nos cuentes cómo entraste en la madriguera de la poesía (...) Sabemos que, además, también te interesan los pájaros. ¿Qué encuentras entre el mundo de la poesía y el de las aves? (...)

Al poco tiempo recibimos respuesta de Antonio: un voluminoso sobre contenía la extensa carta, una postal con la imagen de una cigüeña, y un par de artículos suyos publicados en prensa: "El ruiseñor, tal como es" y "Las golondrinas".

Transcribo aquí su carta completa:

                                                                  La Vall D’Uixó, 8 de mayo de 2005

Queridos Ana, Juan, Paco y Damián:

   Lo primero que quiero hacer es agradeceros de todo corazón que hayáis pensado en mí, que me hayáis supuesto capaz de contaros algo de ese mundo en el Mundo que son los pájaros. Me pedís una cosa muy complicada aunque no lo parezca: nada menos que os explique una cosa –mi interés por las aves y la poesía-, que yo mismo no termino de saber explicarme. Voy a intentarlo.
  Todo empezó, como suele suceder con algunas cosas importantes que nos hacen ser quienes somos, cuando yo era un niño. Vivía entonces (hasta los siete años) en un pueblo de la provincia de Cádiz, donde nací, que se llamaba Medina Sidonia. Como muchos otros pueblos de Andalucía, Medina está situado sobre un cerro que domina una tierra muy extensa de colinas onduladas. Hay muy poca agricultura, pero la ganadería (toros bravos en su mayoría) es muy importante. Esto hace que el campo esté poco trabajado y se mantenga en un estado, digamos, semisalvaje. Un terreno ideal para los pájaros y otros animales. Así que mi pueblo –y más en los años sesenta- era muy rico en bichos de toda clase, y los niños de entonces (sin televisión ni Play Station) los teníamos como juguetes accesibles. Jugar con insectos, ranas y lagartos era pan de cada día. Yo, además, tenía hermanos mayores capaces de subirse a árboles y tejados, de saquear nidos de gorriones, de estorninos y de cernícalos. Esto, por aquellos años, cuando aún no estaba de moda el ecologismo, nos parecía la cosa más normal del mundo y nadie se escandalizaba ni nadie nos reñía. Mis hermanos me proveían, por tanto, de crías que yo intentaba alimentar con escaso éxito, la verdad. Por otra parte, mi madre tenía un gallinero al que yo acudía con ella para recoger la puesta diaria y llevarles de comer a las gallinas. Asistí muchas veces al nacimiento de los pollitos y jugué con ellos hasta hartarme. Mi madre, por si fuera poco, era también una experta atrapando toda clase de pájaros que encontraba en el gallinero, y me los entregaba para que me entretuviera con ellos. Pero entonces descubrí algo que luego ha sido decisivo en el hecho de que nunca hayan dejado de interesarme las aves: me di cuenta de que había una enorme diferencia entre ver un pájaro a distancia y verlo de cerca, en las manos. Y es que están llenos de detalles que si uno puede ver ya no se olvidan. El plumaje del vientre y los costados de la perdiz, por ejemplo. O el de un jilguero, lleno de amarillo-azufre; y el de la abubilla, con su cresta de fuego; y el del abejaruco, que es un arcoíris. A los seis años yo conocía las garras del cernícalo, con las que atrapa saltamontes; y el babero color negro azabache del gorrión macho; y el pico del alcaudón, ganchudo, perfecto para ensartar escarabajos en las espinas de las zarzas, que es un comportamiento suyo muy habitual.
   En fin, que conocer la diversidad tan grande de colores, formas y conductas de los pájaros, y desde tan niño, ha dejado en mí una marca imborrable. Y una cosa más: el gusto por ellos lleva unido el gusto por el campo, por los espacios abiertos, y por la vegetación, que tanto tiene que ver con las aves. Yo, que conozco un poquito Alborache, sé que tenéis la fortuna de vivir muy cerca del monte y rodeados de pájaros. Aprovechadlo.

   Bueno, continúo la historia. Cuando mis padres se vinieron a vivir a Valencia, y yo con ellos, claro, nos instalamos por suerte en un barrio que entonces estaba en las afueras de la capital y que se llama Monteolivete. Allí empezaba la huerta. Mi segunda infancia transcurrió casi como la primera, también al aire libre, jugando entre acequias y huertos, justo donde ahora está la Ciudad de las Ciencias y de las Artes. El caso es que seguí relacionándome con los pájaros, pero cada vez más procurando observarlos sin hacerles daño. Yo creo que la serie televisiva que entonces dirigía Félix Rodríguez de la Fuente (un naturalista español muy famoso) fue lo que me inculcó el deseo de saber más cosas de los animales en general y de las aves en particular. Fue entonces cuando me enteré de que muchas especies estaban en peligro y cosas así. Por aquellos años (entre los 8 y los 14 más o menos) yo quería ser zoólogo.
   No lo fui. Acabé haciéndome profesor de Filosofía y escritor. Algo muy diferente a primera vista. Sin embargo me he dado cuenta después de que no tanto, porque el mundo de las aves y el apego al campo pude incorporarlos a lo que escribía de un modo natural y provechoso. Saber mirar lo que está ahí afuera, observar con detenimiento y ser sensible a las cosas hermosas, todo eso, tan útil para escribir poesía, si lo tengo es gracias en gran medida a mi interés por la Ornitología, que es la ciencia que estudia a las aves. Empieza uno mirando algo que vuela y se acaba mirando el escenario donde eso vuela. Un bando de palomas me lleva a fijarme en el cielo azul (siempre distinto) y en la luz de la tarde, por ejemplo.
   Para ser poeta hay que saber mirar un poco más allá de las apariencias. Mirar pájaros y estudiarlos le enseña a uno a ver lo que no se ve a primera vista, y se descubren cosas emocionantes donde parecía que no había sino un simple animal asustado o molesto. Fijaos bien en una golondrina cuando entra en el nido o cuando pasa raseando el suelo cerca de vosotros. Fijaos en los colores (que no son negro y blanco nada más: de hecho la golondrina es más azul que negra), fijaos en la velocidad y en el contorno, y quizá descubráis que vale la pena porque notáis una sensación, un cosquilleo en el pensamiento, una cosa agradable que se llama BELLEZA.

   El poeta es un individuo empeñado más que otros en experimentar o sentir ese cosquilleo. Las aves con sus formas, sus cantos, sus colores y sus costumbres me parece que son una fuente continua de belleza, de belleza que suele pasar desapercibida y que cuando uno la capta produce una sorpresa incomparable que incita a seguir buscándola.
   No sé si he respondido a vuestras preguntas de un modo claro. ¡Eran muy difíciles! En cualquier caso, el mundo de la poesía ha encontrado en los pájaros, desde muy antiguo, un motivo fértil para la inspiración. Ahora bien, la poesía es un mundo más amplio que el de las aves, tan amplio, tan amplio, que equivale al Mundo todo, porque el Mundo, cualquier cosa que esté en él, puede ser objeto del interés de la poesía.
   Me despido ya. He intentado hacer una letra legible, pero soy un desastre. Perdonadme. Espero que lo que os he contado tenga alguna utilidad para vosotros. Ha sido un verdadero placer escribiros. Os mando besos a porrillo y os pido que os paréis de vez en cuando a mirar a esos bichos voladores y piadores que nos alegran la vista y la vida. Vuestro y a vuestra disposición





En su último libro publicado, "Gracias, distancia", Antonio incluía estos aforismos:

Poema: foco que no alumbra todo aquello que alcanza.

Al celebrar el mundo, la poesía no hace más que estar en sí misma.


26/5/19

SORPRESAS TE DA LA VIDA



Coincidiendo con la undécima edición de "Así es la vida", recibí un aviso: una maestra llamada Darita estaba intentando localizarme. Nos pusimos en contacto y surgió otra de esas sorpresas que este libro nunca cesa de regalarnos.

Dari es maestra de una escuela unitaria de la provincia de Cuenca que cuenta con 5 alumnos. El pequeño colectivo dedicaba este curso, simplemente, a celebrar la VIDA. Estaban ilusionados por compartir también conmigo un rato de vida y el contagio fue inmediato. Así que, a los pocos días, acudí a la cita en Santa Cruz de Moya.

Me encontré en el pequeño pueblo sumergido en un silencio sólo salpicado de trinos de pájaros, voces apagadas o el motor de algún tractor. Antes de llegar a mi destino fui inmediatamente reconocida porque todos los habitantes sabían de mi visita.
Me recibieron en la escuela con esta exposición:


Entre Dari, los cinco niños y sus mamás -constantemente activas en la escuela-, habían reproducido todo el libro en gran formato para montar esta amplia instalación sobre una red de hilo rojo.





Después nos reunimos en el aula. Los niños y yo nos preguntamos y contamos muchas cosas. Entre otras, que dentro de su proyecto habían seguido el proceso de la llegada a la VIDA de sus pollitos. Entre lágrimas me comentaron que también se habían encontrado en el camino con la otra cara de la VIDA, es decir, la MUERTE; pues uno de los pollitos se les había muerto.


Y hablando de gallináceas, Samuel y Lucas aprovecharon parar narrarme magistralmente el cuento acumulativo del Gallo Kirico que se fue a la boda de su tío Perico...


... y seguimos con más rítmicos cuentos de nunca acabar para enlazar con nuevos ritmos. Junto a su profesor de música y su maestra me dedicaron, cantando a coro, una "vital" canción de Dani Martín. 
Para seguir celebrando la VIDA, no podían faltar buenos alimentos, así que también me regalaron un librito artesanal confeccionado por ellos con suculentas recetas de la gastronomía manchega. Lo completaba un sabroso refranero.












Yo, como no podía ser de otro modo, también aporté mi granito de arena con algún regalo.


Terminada la jornada escolar, los maestros continuamos celebrando la vida. Pasamos a la práctica gastronómica con una estupenda comida en un pueblo vecino, paseamos charlando junto al río, visitamos el castillo de Moya... ¡Todo un día de VIDA placentera!
Ahora Dari, los niños y yo, nos seguimos contando cosas por correo. Me enviaron el breve reportaje "De huevo a pollito" (se puede ver aquí) que Noticias CMM había grabado muy recientemente.

8/11/18

TIRANDO DEL HILO SALVAJE

"Donde viven los monstruos" (Spike Jonze, 2009), basada en el álbum ilustrado "Wher the wild things are" (Maurice Sendak)



Tras el proceso del proyecto “Salvaje” del pasado curso, el mismo grupo –ahora en 6º de primaria-, continúa deseoso de seguir tirando del hilo.
Ante la propuesta de utilizar como detonantes la literatura y el cine, las expectativas ofrecían muchas posibilidades.

Comenzamos calentando motores con la película pendiente “El pequeño salvaje” de F. Truffaut (1970), basada en hechos reales como otros casos que ya investigamos.
Jean-Pierre Cargol como "L'enfant sauvage" (François Truffaut, 1970)


Pero el curso pasado, a raíz del seguimiento de “el niño salvaje de Sierra Morena”, Gabriel Janer Manila nos dejó flotando en el aire unas insistentes palabras:
“Lo que salvó a Marcos fue la imaginación”.

Los viajes entre ficciones y realidades son complementarios; siempre resultan enriquecedores y necesarios, pues la imaginación que, aparentemente, nos aleja de lo real, descubre en ese distanciamiento nuevos caminos hacia múltiples realidades, cuestionamientos, recursos, debates… y divertimentos.
Habíamos estado barajando ambiguos conceptos como “domesticar”, “civilizar” o “vivir en libertad”, y a estos conceptos respondían muy bien ciertas historias fantásticas, pero había que elegir y así se lo expusimos al grupo para que eligieran ellos mismos.

Las propuestas:

Adaptación cinematográfica de Claudia Schröder, 1983
“Konrad o el niño que salió de una lata de conservas” (Alfaguara) de la escritora austriaca Christine Nöstlinger, recientemente fallecida; relata la historia de un niño prefabricado. Un crío de 7 años (ya sin las incomodidades de la primera infancia), diseñado para ser correcto, educado, cariñoso y obediente, es decir, para no incomodar en lo más mínimo a los adultos. Un niño perfectamente “domesticado”. Pero… llega a manos de la extravagante Sra. Bartolotti, una madre por sorpresa que es la antítesis de la criatura enlatada.

Primera adaptación al cine de "Peter Pan" (Herbert Brenon, 1924)


“Peter Pan y Wendy” del escocés James M. Barrie.
Este clásico de la literatura universal presenta a un niño que se niega a aceptar la “civilización” de la encorsetada Inglaterra Victoriana. Se niega a crecer. Se niega a vivir en el seno de una familia convencional. Y se niega a tantas otras convenciones optando por vivir en Nunca Jamás a medio camino entre la humanidad y la bestialidad, entre indios, animales, hadas, sirenas, piratas y niños perdidos. Aunque no todo son para él felices vuelos y aventuras; al son de su flauta de Pan también se le escapa -como su sombra-, algún amargo suspiro. Y de vez en cuando vuela al otro lado, a Londres, en busca de alguna mamá-Wendy que le cuente cuentos.
En este caso, los peculiares paralelismos entre la vida y la obra del autor también ofrecen mucho hilo del que tirar.
Inger Nilsson como "Pippi". Serie de TV. (Olle Hellborn, 1969)
 “Pippi Calzaslargas” (Blackie Books) de la escritora sueca Astrid Lindgren.
Este internacionalmente conocido personaje, aunque todo el mundo la llama Pippi, se presenta como Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusminta, hija del capitán de barco Efraín Calzaslargas, que fue el rey de los mares y hoy es el rey de los caníbales.
Pippi es la encarnación de la “vida en libertad”, sin adultos que le digan lo que debe hacer y sin nadie a quien obedecer salvo a sí misma. Una niña que no duda en advertir: No te preocupes por mí, que yo sé cuidarme solita.

Estuvimos distendidamente hablando de las tres obras, de sus orígenes y autores, de adaptaciones cinematográficas, de lo que unas y otros conocían o desconocían. Y terminamos leyendo en voz alta las primeras páginas de cada uno de los libros.
Surgieron asimismo referencias al álbum ilustrado “Donde viven los monstruos” y a su versión cinematográfica… Y llegó el momento de decidirse. ¡¡¡Difícil elección!!!

Se trataba de elegir uno de los libros para disponer todos de ejemplares y poderlo leer y comentar conjuntamente en clase al margen de otras lecturas de libre elección.

Curiosamente, la primera obra en ser descartada fue Peter Pan, la más mal-conocida por la versión Disney de animación. La más manoseada y sesgada en ediciones recortadas y que, lamentablemente, pocas personas leen.

Con Konrad ocurrió todo lo contrario. Precisamente por no conocerla ninguno de los miembros del grupo, les resultó enormemente atractiva.

Pero Pippi es mucha Pippi. Algunas personas no la conocían y otras sí por capítulos de la vieja serie de televisión. Finalmente Pippi fue la opción elegida por aplastante mayoría, aunque sin descartar, por cuenta de cada cual, la lectura de Konrad que tanta curiosidad les había despertado.


Cualquier elección me habría parecido suculenta, pero releyéndome ahora Pippi Calzaslargas, que tantas veces leí en mi infancia, vuelvo a disfrutarla como entonces.
El personaje nació de la siguiente manera: Cuando Karin, la hija de Astrid Lindgren, tenía 7 años y una pulmonía que la retenía en la cama, un día exclamó: ¡Mamá!, cuéntame algo de una niña que se llame “Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusminta Efraimsdotter Längstrumpf” (lo que traducido sería: Pippilotta Delicatessen Persiana Hierbabuena hija de Efraín Calzaslargas). Y así nació Pippi que, aunque no lo parezca, ya tiene más de 70 años. Y en todo ese tiempo, los múltiples ataques, críticas y censuras recibidas por parte de adultos, no han impedido que se convierta en uno de los grandes personajes de la literatura infantil. Y es que, ¿a quién no le gustaría vivir haciendo lo que le da la real gana?
Pippi es buena, generosa, gamberra, divertida, ingeniosa y buenísima inventando historias de las que lo que menos importa es que sean verdad o mentira. Y es que…

-Mentir es feo –admitió Pippi. Pero a veces lo olvido, ¿sabes? (…)
Puedo aseguraros que en Kenia no hay ni una sola persona que diga la verdad. Allí la gente se pasa el día entero, desde las siete de la mañana hasta que se pone el sol, diciendo embustes. Por eso, si de vez en cuando digo alguna mentira, tendréis que perdonarme: recordad que lo hago porque he vivido mucho tiempo en Kenia… Pero podemos ser amigos a pesar de todo, ¿verdad?



1/9/18

PROYECTO "SALVAJE"


Disfrazados de "salvajes" en Carnaval
El pasado curso, una vez más, Pilar Garrigues, su alumnado de quinto de primaria y yo, nos lanzamos a la aventura de un proyecto al que llamamos "Salvaje". 
Como siempre que planificamos un proyecto, cuando se da el primer tironcito del hilo, nunca se sabe por qué derroteros y vericuetos nos acabará conduciendo pero, de lo que no nos cabe duda, es de que las diferentes áreas de aprendizaje se confabulan y acaban sorprendiéndonos con más y más nuevos intereses a reconducir y a alimentar de recursos. Todo ello, viene fundamentalmente pautado por las inquietudes que va manifestando el alumnado.

En esta ocasión el detonante, es decir, ese primer tironcito del hilo, fue el álbum ilustrado de Emily Hughes titulado "Salvaje" (Ed. Libros del zorro rojo).

Si atendemos a diferentes acepciones de "salvaje", podemos encontrar muy diversos conceptos llenos de matices. Por ejemplo: Que no está domesticado. No civilizado.  Primeras preguntas: No civilizado ¿desde el punto de vista de quién? ¿Es lo mismo domesticar que civilizar? ¿Quién está en condiciones de determinar que es más civilizado que otros?...
Otra acepción es que vive en libertad. Sin embargo, cuando comenzamos a indagar sobre casos reales de "niños salvajes", encontramos que, en la mayoría, esa "libertad salvaje" no había sido "libremente" elegida.
Las capas de matices son numerosas y sutiles; máxime si, además, atendemos a sinónimos de "salvaje": selvático, silvestre, indómito, inculto...



Abordamos realidades y ficciones: Literatura, investigación y documentación de diversos casos reales, sus versiones cinematográficas...
Así (y no entraré aquí excesivamente en los múltiples caminos que recorrimos), mientras se leía en grupo "El libro de la selva" de Rudyard Kipling (que nos condujo a otras obras del autor, su biografía, creación de leyendas, un estudio sobre la rabia...), comenzó la investigación sobre el caso de Marcos Rodriguez Pantoja, "el niño salvaje de Sierra Morena", cuya historia llevó al cine Gerardo Olivares en 2010 con "Entre lobos".
Marcos aullando con lobos

Uno de los principales responsables de dar a conocer el caso de Marcos, fue el escritor y catedrático en Antropología de la Educación, Gabriel Janer Manila. Quisieron los hados que nos pusiéramos en contacto con él y que respondiera con enorme generosidad a nuestras demandas.
Janer Manila, también por caprichos del destino, conoció casualmente a Marcos en Mallorca cuando estaba iniciando su tesis doctoral. La historia de Marcos lo atrapó de tal manera que decidió cambiar el asunto de su tesis para dedicarla al caso de "El niño salvaje de Sierra Morena". Posteriormente, publicó el libro destinado a jóvenes lectores (que, por supuesto, también leímos), "He jugado con lobos".



Gabriel nos remitió abundante e interesantísima documentación sobre su trabajo y las extensas entrevistas personales mantenidas con Marcos. Consultamos estos y otros de los documentos audiovisuales que abundan en Internet al respecto, vimos la película de Gerardo Olivares (que, aunque valiosa, desvirtúa en cierto modo la historia) y comenzamos a indagar en otros casos de niños "salvajes" atendiendo a muy diversos matices.

Inicio del esquema mural del proceso

Entre otros (Victor de Aveyron, Kaspar Hauser, Genie...) apareció una historia bastante diferente que suscitó el interés del grupo: la de Tippi Degré.


Inspirados, tanto por este acercamiento "salvaje" a la naturaleza y el mundo animal, como por las palabras de Janer Manila como insistente conclusión: "lo que salvó a Marcos fue la imaginación", los niños/as de 5º crearon un ingenioso calendario de animales fantásticos combinables recurriendo a la expresión plástica y el inglés.

Las curiosidades, indagaciones y aprendizajes se fueron sucediendo a lo largo del curso y generando múltiples trabajos. Fotografías de niños de tribus africanas suscitaron los disfraces de carnaval a base de pinturas tribales y tocados compuestos con elementos naturales recolectados.




Del recorrido desarrollado todavía surgió, en el último trimestre, otro interesantísimo matiz que se centraba en la crucial importancia, en lo que a "niños salvajes" se refiere, de las posibilidades de adquisición del lenguaje verbal. Era este un asunto trasversal y común a todos los casos. El desenlace más o menos trágico de los casos estudiados a lo largo de la historia, dependía, en gran medida, de las posibilidades de la conquista de la lengua de cada individuo. ¡Tan importante es la palabra!
Este asunto nos condujo a un cine-forum centrado en Helen Keller a partir de la película "El milagro de Ana Sullivan" (1962), al que, como en otras actividades, también acudieron miembros de las familias del alumnado.


Patty Duke interpretando a Helen Keller
Helen Keller quedó totalmente ciega y sorda desde los 19 meses de edad. Desarrolló un comportamiento "salvaje" durante su infancia que solo se recondujo -de forma admirable hasta el fin de sus días-, a partir del momento en que inicio la conquista del lenguaje de signos por el tacto. Sus posteriores logros sociales e intelectuales fueron asombrosos.

Y en estas y otras maravillosas salvajadas andábamos (referidas aquí muy a grandes rasgos) cuando se nos acabó el curso con mucho hilo aún del que seguir tirando. Pero un nuevo curso está a punto de comenzar; rememoraremos en grupo el camino recorrido, escucharemos inquietudes e intereses suscitados, seguramente visualizaremos la imprescindible película que quedó pendiente: "El pequeño salvaje" de Truffaut, e iremos construyendo el puente hacia un nuevo proyecto.
Ya la intuición anda apuntando hacia una propuesta con múltiples ramificaciones posibles entre realidades y ficciones: Vida "salvaje", Literatura y Cine. 

(Continuará) 



















Otro proyecto anterior: Un profundo viaje de andar por casa
Entradas relacionadas con lo "salvaje": Pedro Melenas. / Niños salvajes

21/2/18

¿QUÉ ES UN NIÑO DE VERDAD? O LA EDUCACIÓN DE PINOCHO


En colaboración con el Ayuntamiento de Buñol (Valencia) y los tres colegios de educación primaria del municipio, este denso y extenso proyecto nos ha mantenido ocupadas a muchas personas durante el último semestre.

Con la contratación de la Compañía Ananda Dansa para la representación de su  premiada obra "PinoXXIo" (7 Premios Max), se inició previamente en los tres centros una actividad que partía de la lectura -compartida en voz alta-, de la obra literaria original "Las aventuras de Pinocho" de Carlo Collodi.


Mientras se debatía en grupos capítulo tras capítulo, también se hicieron visitas al teatro descubriendo sus secretos entre bambalinas; desde los camerinos hasta las maquinarias y poleas para el manejo de escenografías. 
En diciembre, cerca de 700 escolares acudieron a la representación con sus entradas numeradas. Varios niños y niñas de cada centro ejercían de aposentadores ubicando a los compañeros en sus respectivas butacas.

A lo largo de todo el proceso, la actividad era constante:

- Interesantes reflexiones y debates a raíz de la obra original ya casi sepultada por posteriores versiones.
- Descubrimiento del autor y su obra, de diversas ediciones, traducciones e ilustraciones de la misma. De versiones y adaptaciones que recorren desde el siglo XIX hasta el XXI.
- Debates sobre escuela y educación con sus consiguientes reivindicaciones.



- Acercamiento al mundo de los títeres. Creación de marionetas y de obras a interpretar con ellas.









- Juegos con los abecedarios (ya que Pinocho vende su cartilla estando como está más interesado por asistir al teatro de títeres que por ir a la escuela).









- Debates en torno a la verdad y la mentira. Así como el juego de inventar mentiras (siguiendo un relato de Rodari), logrando que a Pinocho le crezca más y más la nariz para su industria del mueble.


- Invención de cartas "Legendarias" con Pinocho como protagonista.
- Dibujos a partir de la lectura.
...Y un largo etcétera.


Por la abundancia de imágenes de terribles fauces, se diría que impactó mucho descubrir que, en la obra original, no aparece una melíflua ballena, sino un asmático tiburón monstruoso, "el Atila de los peces".


 El Grillo Parlante me salió con cola de zorro, -decía el autor de este dibujo.

Y este ensimismado Pinocho parece mostrarnos lo que, entre aventuras, está viviendo allá por el subsuelo de sus adentros.


Con el paso del tiempo, la producción era extensa y no podía quedarse encerrada en cada escuela; había que compartirlo. Por su parte, el debate sobre la educación y lo que consideramos que es un niño de verdad, incitaba a la participación de las familias y, en definitiva, al resto de la población. Consensuando entre todos, decidimos instalar una exposición que se inauguraría con una presentación por parte de los propios niños seguida de una mesa redonda.


"El Oscurico", simpático nombre para una sala pero, sin duda, perfectamente justificado. En las entrañas del castillo, húmeda, gélida y maravillosa, nuestra sala de exposición. Pasen y vean.
















































































También teatro de sombras. Y más reivindicaciones escolares que se iban añadiendo en los paneles donde -entre citas de escritores y pedagogos e ilustraciones-, ya figuraban expuestas las más demandadas:

"Fuera deberes, exámenes, pruebas diagnósticas y reválidas. Queremos aprender jugando y con la práctica, no con estudio de teoría y exámenes."

"Menos asignaturas separadas y más trabajo por proyectos, en equipo y sin libros de texto. Trabajamos más y mejor en proyectos de grupo."

"Necesitamos movernos más, pasamos mucho tiempo sentados en sillas incómodas. Queremos un mobiliario escolar más cómodo."

"Aprender con juegos y también al aire libre."

"Que haya un libro a la semana para que lea una persona cada día."

"Más diversión y leer. Más películas."

"Hacer actividades creativas:baile, teatro, plástica, cantar..." 

"Que haya actividades optativas."

"Nos gustaría colaborar a menudo con compañeros de otras edades, no solo con los de la nuestra."

"Quedarnos dos cursos más en la escuela, no pasar tan pronto al instituto."

"Tener dos sesiones de recreo. Es nuestro tiempo de descanso de todo. No nos castiguéis sin patio."

"Queremos escuchar y que se nos escuche."

"Que cuando los mayores propongan cosas, las cumplan."

Esperamos que el debate siga vivo.


El acto de inauguración fue todo un éxito de asistencia seguido, en días posteriores, de múltiples visitas de grupos. 

Los niños acabaron concluyendo que Pinocho se comportaba más como un niño "de verdad" cuando era títere que cuando se convirtió en niño; pues acabó siendo un niño obediente que complacía a los adultos, pero le faltaba ser también ÉL MISMO.  
Como cierre de la inauguración, se proyectó el sugerente cortometraje "¿Bailamos?" (ver aquí) de JAF Producciones.