23/2/26

CINCO SEMILLAS DE LO INFRAORDINARIO


En 2016, el editor Gustavo Puerta Leisse tuvo la iniciativa de lanzar una publicación trimestral titulada “¡La leche!”. Se trataba de una revista destinada a lectores jóvenes y no tan jóvenes con artículos repletos de curiosidades relacionadas con artes, ciencias, técnicas, historia…  con la vida mis

La revista se estuvo publicando hasta 2020, para muchos de sus números ofrecí artículos que Gustavo me iba sugiriendo. Entre otros, hubo algunos como este reunidos bajo el título “CINCO SEMILLAS DE…”

 

CINCO SEMILLAS DE LO INFRAORDINARIO

(Georges Perec)

Perec, Georges – Impedimenta 

1. Infra: prefijo latino que significa debajo.

Ordinario: corriente. Se aplica a las cosas que ocurren, se hacen, se usan… siempre o casi siempre y no excepcionalmente.

2. El escritorio en el que trabajo está situado frente a una ventana cubierta por un estor que suaviza la luz natural. El tablero superior se apoya sobre cajoneras a izquierda y derecha.Encima hay un teclado y una pantalla plana de ordenador con altavoces a ambos lados, una impresora y, a la izquierda, un flexo. En la parte derecha, un vaso de barro con forma de búho contiene tijeras, cortaplumas, lápices –uno de ellos coronado con la cabecita de un popular títere llamado Tirisiti-, y otros utensilios de escritura. Delante, un cenicero blanco todavía limpio en cuyo interior se puede leer: Su comida criolla y sus tragos en la BODEGUITA DEL MEDIO, HABANA. CUBA. Bajo el cenicero una nota con los datos de un vuelo a Viena (Austria). También hay un pisapapeles en forma de corazón, regalo de un bailarín que interpretó en el teatro a la Reina de Corazones de las aventuras de Alicia. Hay carpetas, libretas, una agenda, una pequeña cámara fotográfica, un trapito para limpiar gafas, un número de la revista Peonza y otro de ¡La Leche!: el estuche de una película titulada Capitán Abu Raed (un cuentacuentos que hará volar tu imaginación), y diversos libros: Lo que imagina la curiosidad. Un puente de libros infantiles. He jugado con lobos. Y Lo infraordinario. Además, una pluma y un folio con anotaciones sobre esto mismo que estás leyendo.

3. Lo que acabas de leer es una simple descripción de mi escritorio; no hay ni una palabra sobre mi persona, sin embargo, sin decirlo, dice mucho sobre quien ordinariamente trabaja en él: ¿Usa gafas? ¿Fuma? ¿Zurda o diestra? ¿Viaja? ¿Lee? ¿La descripción es actual o podría ser de hace 30 años?...

Si dentro de un mes volviera a describir este mismo escritorio, varias cosas habrían desaparecido y otras ocuparían su lugar aportando nueva información.

 

Georges Perec Lo infraordinario | Puerta de Babel 

 

4. El escritor francés Georges Perec, en su libro Lo infraordinario, hizo, entre otras, varias descripciones, en diferentes momentos, de la calle de París en la que vivió los primeros años de su infancia. Con ellas da al lector infinidad de datos históricos, sociales y personales.

Perec se preguntaba: “Lo que realmente ocurre, lo que vivimos, lo demás, todo lo demás, ¿dónde está? Lo que ocurre cada día, lo trivial, lo cotidiano, lo evidente, lo común, lo ordinario, lo infraordinario, el ruido de fondo, lo habitual, ¿cómo dar cuenta de ello, cómo interrogarlo, cómo describirlo?”

 

5. ¿Te apetece jugar con lo infraordinario? Puedes probar a empezar tu texto con estas palabras iniciales:

 

X (tu nombre) había desaparecido. En su habitación encontraron…

 

Seguro que la descripción de tu habitación dice muchísimo de ti sin decirlo.


En una ocasión, me llevé una gran sorpresa: practicaba un juego similar al propuesto con un grupo de niños desconocido. En un momento dado, fuimos leyendo los textos que iban surgiendo. Me quedé boquiabierta cuando, por las descripciones de un niño, descubrí que se trataba, precisamente, de un hijo de ese bailarín que me regaló el pisapapeles que hay en mi escritorio. 

 

Rue Georges-Perec — Wikipédia 

    

21/2/26

CINCO SEMILLAS DE ESTILO

 En 2016, el editor Gustavo Puerta Leisse tuvo la iniciativa de lanzar una publicación trimestral titulada “¡La leche!”. Se trataba de una revista destinada a lectores jóvenes y no tan jóvenes con artículos repletos de curiosidades relacionadas con artes, ciencias, técnicas, historia…  con la vida misma.

La revista se estuvo publicando hasta 2020, para muchos de sus números ofrecí artículos que Gustavo me iba sugiriendo. Entre otros, hubo algunos como este reunidos bajo el título “CINCO SEMILLAS DE…”

 

 

CINCO SEMILLAS DE ESTILO

(Raymond Queneau)

 

 

 

 1. Relato

Cuando me disponía a tomar el metro en el parque Monceau, me topé con las verjas cerradas. Allí había un tipo con gafitas redondas. Fumaba nerviosamente su pipa frente al cartel que rezaba: “En huelga”.

Era Raymond Queneau el conocido escritor, matemático, inventor y patafísico francés. Por culpa del paro, temía llegar tarde a un concierto de Bach en la Sala Pleyel. De pronto, echó a correr y lo perdí de vista.

Al día siguiente me lo volví a encontrar. Delante de la estación de Saint-Lazare le decía a un amigo: ¡Traduciré las variaciones de Bach a ejercicios de escritura!

Por lo visto, logró llegar al concierto a pesar de la huelga de metro.

 

 

2. Soneto

 

Iba a tomar el metro en ese instante,

Mas me topé con la verja cerrada.

Y allí estaba Queneau junto a la entrada,

Nervioso y con un aire algo inquietante.

 

Esa huelga de metro era importante,

Pues dejaba al escritor en la estacada.

Sería para él gran marranada

Llegar tarde a un concierto impresionante.

 

Echó a correr de pronto enloquecido.

No sé a dónde partió la criatura.

Yo me fui por donde había venido.

 

Lo volví a ver hablando de escritura

Poco después, con aire divertido,

Queriendo hacer de Bach literatura.

 

 

3. Síntesis

 

Voy al metro. Servicio en huelga. Allí, un escritor apresurado por llegar a la Sala Pleyel. Salió corriendo. Me fui.

Al día siguiente encuentro al escritor con un amigo. Dice que escribirá ejercicios de estilo inspirado en Bach. Llegó al concierto, por lo visto.

 

 

4. Refranero

 

Al que madruga, Dios le ayuda, pero aunque ya era tarde, también es cierto que no por mucho madrugar amanece más temprano. La puerta del metro estaba cerrada, y es que casa con dos puertas, mala es de guardar.

Las apariencias engañan, pero había allí un tipo de aspecto extraño. ¡Claro! Era ese escritor de fama. ¡Je!, cría fama y échate a dormir.

Pues no, no estaba durmiendo, que echó a correr de pronto como alma que lleva el diablo. Bueno –me dije-, el que mucho corre, pronto para. Lo perdí de vista, así que, ojos que no ven, corazón que no siente.

¡Lo que son las cosas! Lo volví a ver el día siguiente. Le decía a un amigo algo así como que la escritura es la pintura de la música, pero vamos, que entre broma y broma, la verdad asoma. Y de músico, poeta y loco, todos tenemos un poco.

 

 

5. Epistolar

 

                                                               París 10. 10. 1947

 

Mi muy estimado Sr. Queneau:

 

Le estoy enormemente agradecida por el envío de su reciente publicación “Ejercicios de estilo”.

El libro me ha parecido innovador a la par que inteligente y divertido. Sus 99 ejercicios invitan a continuar jugando con nuevos estilos hasta convertirlos en cientos, miles.

Nunca olvidaré los encuentros fortuitos que el azar nos regaló en torno a una huelga de metro y un concierto de Bach.

Transmita un saludo a su amigo Boris y reciba mi más sincera enhorabuena por esta nueva obra.

 

Deseando verlo pronto, le abraza su amiga y lectora

 

Ana-Luisa Ramírez