17/11/16

UN PROFUNDO VIAJE DE ANDAR POR CASA


Roberto Innocenti

Como se puede observar en diversas entradas anteriores de este blog, el pasado curso se nos convirtió en un tiempo viajero por excelencia. Proyectos de viajes y recorridos por los más diversos "paisajes" tuvieron lugar en diferentes centros escolares con sus distintos grupos e iniciativas.
Pero hay uno tan hondo, que todavía anda dando coletazos en este primer trimestre del nuevo curso.


Todo comenzó en un aula de 5º de Primaria con la aparición de una vieja maletita de viaje. En su interior había un álbum ilustrado y, dentro de éste, una nota invitando al alumnado a emprender un viaje entre sus páginas. 
Le acompañaba un punto de lectura con la imagen de una flor llamada Eguzkilore. Una humilde y poderosa flor que, durante siglos, se ha venido utilizando en el País Vasco y Navarra como símbolo de protección de las casas. Esta flor seca en forma de sol, colgada en las puertas de las casas, simboliza vida y luz interior.

Y ¿cuál era el álbum ilustrado? "La Casa" con textos breves de J. Patrick Lewis junto a amplias y minuciosas ilustraciones de Roberto Innocenti (Kalandraka). 


Esta historia comienza con el hallazgo de una casa rural en ruinas en cuyo dintel se puede leer el año de su construcción: 1656. Y entre estas cifras, vemos un ornamento circular como un sol tallado en la piedra sobre la puerta de entrada. 


El hallazgo se produce en los albores de siglo XX. A partir de ahí, la casa será reconstruida y habitada por diversos moradores a lo largo de ese convulso siglo. Tanto ellos como la propia casa serán testigos de todos los grandes cambios y acontecimientos del siglo.

Con respecto a la fecha de origen (1656), el texto señala que fueron "los años de la peste". Esas cinco palabras, en el contexto en el que las encontramos, ejercieron en estos niños de 5º un insólito impulso que los catapultó a un viaje al pasado absolutamente insospechado.

¡¡¡¿La peste?!!! ¿Pero que es eso de la peste? ¿Es que olía muy mal en aquellos años? 

...Y ya no pudieron resistir la tentación de investigar sobre la dichosa "peste". 
¡Y cómo investigaron!

A través de documentación buscada en Internet y en consultas bibliográficas, descubrieron en qué condiciones se vivía entonces en Europa, qué fue la terrible epidemia de la peste, sus diferentes modalidades, el alarmante número de víctimas que se llevó por delante, cómo se transmitía la enfermedad a través de las pulgas y cómo se debatían médicos y científicos por combatirla.
Todo ello nos condujo a ver la película "El Médico"...

¡¡¡Pero ¿qué hacían aquellos brutos de la Santa Inquisición?!!! ¡¡¡Perseguían a las personas más sabias!!!
...Mmm ¿como quién?... 
Nuevas curiosidades, nuevas investigaciones. Y, tras cada investigación, exposiciones orales compartiendo con todo el grupo los nuevos descubrimientos de unos y de otros. 

Así es como unos dieron buena cuenta de la historia de Galileo, otros de Leonardo da Vinci u otros de Miguel Servet. Lo que nos condujo a una nueva película: "El nombre de la rosa".

...¡Nueva indignación! Esta vez por las cazas de brujas.
¡¡¡Pero si las llamadas brujas tenían mucho más de sabias que de malas!!!
... Esto suscitó otra curiosidad: ¿Qué relación hay entre estas brujas y las brujas de los cuentos?...
Dedicamos alguna sesión a observar detenidamente la figura de la bruja Baba Yaga, personaje relevante de los cuentos populares rusos. Una bruja tan terrorífica como sabia, tan temible como reparadora y auxiliadora. Tan ambigua que vive en una choza con patas de gallina capaz de desorientar a cualquiera.
Rima Staines


































 La sabiduría de las brujas en torno a las plantas protectoras y curativas, les condujo a recolectar y secar plantas con las que se hicieron puntos de lectura; también elaboraron perfumes con diferentes plantas y comenzaron a hacerse preguntas sobre las medicinas alternativas y las diferentes formas de curar.

Quiso el azar que conociéramos a alguien muy próximo entendido en el tema. Ni cortos ni perezosos, algunos niños se organizaron para escribirle en nombre del grupo una impecable carta a esa persona invitándola a visitarles.

Moxibustión
Test constitucional coreano


Recuerdo al paciente lector que estábamos apenas en las primeras páginas del libro. Que aquellas cinco palabras del comienzo del texto nos habían ido catapultando sin freno. De modo que si los intereses despertados iban a seguir por este derrotero, necesitaríamos años para llegar a la última página donde la casa ha devenido en el chalet con piscina propio del boom inmobiliario de fin de siglo.

Se decidió, pues, aligerar un poco la marcha siendo más selectivos. Aún así, las actividades que siguieron desplegándose impulsadas por las iniciativas e intereses de los niños, eran desbordantes e implicaban prácticamente a todas las áreas curriculares.

Ante los trabajos artesanales populares, se abordó el tema del tejido. Crearon composiciones con tejido de papel y, a continuación, cada niño y cada niña de la clase se tejió su propio gorro y bufanda personal. Complementos que todo el grupo lucía a diario con orgullo.
También se elaboró jabón, hidromiel y otros productos de factura tradicional. Se indagó en las recetas de cocina populares, llevando algunas de ellas a la práctica para dar buena cuenta de los resultados en una merienda escolar.

La ilustración de Innocenti de niños jugando en torno a la casa, planteó el tema de sus propios juegos y sus travesuras. 








Paralelamente surgió la idea de los juguetes "no comprados"; lo que provocó la invención y creación de juguetes con materiales de desecho. Con ellos instalaron una pequeña exposición. Junto a cada creación, la explicación de cómo los habían hecho y las correspondientes instrucciones de uso.





Viajando entre las ilustraciones y los textos del libro, se abordaron, además, asuntos como: la figura de los prestamistas. La época de los descubrimientos (navegación, rutas comerciales, América...). La Edad Moderna. La Revolución Industrial (con la visualización de la película "Tiempos modernos" de Chaplin)...  

"La casa escucha mientras el viento susurra recuerdos." 
Ante esta frase del libro, los niños escribieron relatos ilustrados sobre recuerdos de vivencias en sus propias casas y el entorno. Esto condujo a la idea del paso del tiempo y la relación con la historia, planteando lo que de museo tiene mi casa
Cada miembro del grupo eligió un objeto de su casa al que le otorgaba un especial valor en su historia personal. Lo llevó al aula y explicó por qué lo consideraba pieza de museo. Se aportaron desde diversos peluches y muñecos, hasta una sabanita cuyo dueño chupaba por una esquina para dormirse cuando era bebé, pasando por una colección de fósiles lentamente construida acogiendo cada ejemplar que la abuela le va regalando verano tras verano.

"La muerte de la anciana es también su final, porque una casa sin corazón es como una flor reseca."
La idea de los ancianos como corazón de una casa, desembocó, inevitablemente en debates sobre la muerte, así como en el reconocimiento y valor de la figura de los abuelos. 
Procedieron a escribir un texto a modo de carta-homenaje a sus correspondientes abuelos o abuelas -vivos o muertos-, adjuntando sus fotografías. El siguiente paso fue redactar una carta de invitación a los abuelos convocándolos para leerles en la escuela sus textos-homenaje.

El compendio global de todo este recorrido se fue estructurando en un mural expositivo. Ante él, el grupo contó el proceso de su emocionante viaje a todos los familiares que pudieron asistir. En esta imagen vemos un fragmento del mural todavía en construcción.





A pesar de la extensión y profundidad de este viaje, 
no todo lo que se ha contado cuenta 
ni todo lo que cuenta se puede contar.

2 comentarios:

Maribel Moreno dijo...

Alucinante, como todo tu trabajo.

Carles Cano dijo...

¡Que pasada! tengo que conseguir ese libro. A ver si por fin hacemos algo juntos.