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6/6/18

DE LO QUE UN DICCIONARIO DIFERENTE PUEDE GENERAR



Viene de la entrada anterior

...Y jugando con los significados que los niños les asignan a esas palabras, 
se me genera esto:


Desde allí donde sale el día 
cuando lo que nos da la noche se apaga, 
cae una transparencia que se puede tomar. 

Dicen que la envía el amor con pelo largo y poderes 
que está sentado -en medio de la casa de las estrellas-, 
entre nubes de un color que no pinta.

En ocasiones se acude a donde uno va a perdonarlo, 
pues no solo envía transparencias; 
también envía esa tristeza que le da a uno a veces, 
y lo de tirarle piedras a los amigos...

Mientras, algo que pasa para recordar, sigue su curso.


27/12/15

ESTRENANDO LA POESÍA

Desde siempre, los niños hacen preguntas y comentan reflexiones que pocos adultos se detienen a escuchar con atención.

Recientemente me trajeron de Colombia un librito. Me lo regaló Darío Jaramillo, el mismo poeta que lo prologa comenzando con estas palabras: 

"Nada más delicioso y deslumbrante, más poético y disparatado, que las cosas que dicen los niños de este libro. Podría decir que es un libro de poesía, pero no diría todo."

Entre esas "cosas que dicen los niños", encontramos también algunas citas de reconocidos autores adultos. Una de ellas da título al libro:

"La poesía está en el propio lenguaje. Basta pensar en lo que preguntan los niños. Cosas como: ¿Adónde van los días que pasan?"                                     
(José Emilio Pacheco, escritor mexicano)

-¿Cómo se hace el agua? ¿Quién saca las estrellas por la noche?
Marcus (4 años)

- Joaquín, de tres años, le pregunta a su abuela: -¿Cuál es la mano derecha de un zurdo?

- Una profesora de catecismo preguntó: -¿Hay algún mandamiento que nos enseñe cómo tratar a nuestros hermanos y hermanas?
Un muchachito contestó: -No matarás.

- Como la nueva bebé lloraba mucho, el mayorcito le dice a mamá: -¿No será que la podemos volver a meter en tu barriga, que allá no se oía?

-Mami, ¿ya es de día o de día de noche?

-Tía, ¿Simón Bolívar se orinaba en la cama?

-Si quieres aprender a amar, deberías empezar por un amigo a quien tú odias.
Nikka (6 años)

- Catalina, de cuatro años, ve el mar desde el avión. -Mamá, ¡se cayó el cielo!

-¿Los policías hacen controles de melancolía?

-Mami, ¿cuando tú eras pequeñita, quién era mi mamá?
Enzo (3 años)

-Mamá, tú, cuando eras mono, ¿ya llevabas gafas?
Marta (4 años)

- En un centro comercial, la madre se afana por llevar de la mano a su hija Claudia, de cuatro años. La niña reclama: -Déjame andar sola para no perderme.

-Mamá, ¿hasta cuándo voy a ser niño?

-Cuando sea mayor, si tengo bigote, me llamaré Paco.
Jairo (3 años) 

- Pregunta Óscar: -Abuela, ¿cuántos años cumple el abuelo?
-Setenta y cuatro.
-¿Y él lo sabe ya?

-Mami, ¿cómo nacen los niños?
-Primero sale la cabecita, después los hombros, los brazos, los pies...
-¿Y cuando acaba de salir del todo se arma al niño?

Y algunas preguntas divinas:

-¿Dios es niño o niña?
-Abuelito, ¿tú puedes sacar a Dios de un sombrero?
-Si Dios está en todas partes, ¿por qué no puedo saludarlo?
-¿Por qué Dios no le da a todo el mundo comida y platica?
-Mamá, ¿a vos te tocó la matanza del Niño Dios?
-¿Dios está en el cielo como los pájaros? Entonces tendrá pico.

Desde siempre, me interesaron (e interesan) esas reflexiones que hacen los niños. Y, cuando veo la oportunidad -como el compilador de este libro-, tomo nota de ellas.
Me gusta, no sólo escucharlas atentamente, sino incluso provocarlas cuando intuyo que andan por ahí encerradas. En muchas ocasiones, sin embargo, son lanzadas de forma espontánea como un relámpago que, inevitablemente, sacude a quien escucha:
-Mamá, cuando sea mayor, quiero ser un caramelo de fresa. -Oí decir a un niño que miraba el escaparate de una juguetería.
Y recuerdo, como una de las más impactantes, la pregunta que un niño de 6 años me lanzó tras pasar una mañana en su aula charlando con ellos, dibujando y contándoles cuentos. De pronto, se acercó a mí, me miró muy fijamente y, pensativo, me espetó con voz queda: 
-Oye..., ¿tú eres de verdad?

22/10/15

"EL LECTURERO": ¿Animación a la lectura?

Como de todos es sabido, "animación" procede de "ánima", es decir, "alma"; por consiguiente, "animar" supone dar aliento de vida; insuflar alma. Algo muy diferente a ingeniar o copiar ortopédicas fórmulas estándar.

Y he aquí la historia de una extensa "animación":


Hacia finales de los años 90 del pasado siglo, decidí abandonar la escuela en la que había estado impartiendo clases en tercer ciclo de Primaria y primero de Secundaria durante casi una década. En ese último curso, en el grupo de 6º, había una niña llamada Carla que también dejaba esa escuela. Sin embargo, Carla fue una de las que decidió no perder el contacto conmigo. Continuamos una frecuente relación epistolar en la que, entre otros asuntos, hablábamos de nuestras lecturas.
Pasado un tiempo, un buen día (de mi cumpleaños) encontré en el buzón, no una carta, sino un aviso de Correos para recoger un paquete que enviaba Carla.
Lo que, emocionada, descubrí en aquel paquete fue esto:


Era una caja artesanalmente confeccionada por la niña. En su interior había algunos dibujos, citas y referencias a nuestros asuntos lectores compartidos.
La conexión que hice fue inmediata: una caja de costura, se llama costurero; una caja de lectura, no puede sino ser un "lecturero". Así se lo hice saber a Carla y nuestra convención con respecto a la nueva palabra fue definitiva.


Entre los primeros contenidos del particular cofre había referencias a Alicia, a Momo, a Peter Pan... pero también poemas, párrafos de novelas y ensayos, y un largo etcétera transcrito sobre los más diversos tipos de soportes.                                
Este sobrecito del Sombrerero Loco (una de las primeras entregas), contiene un surtido de ropa y complementos, a modo de recortables, para vestir al individuo situado sobre la "caja de té" que usa de podio.


Pero esta joya no podía ser unidireccional; si yo tenía un lecturero donde guardar tanto tesoro, ella debía tener el suyo. De modo que confeccioné uno para Carla.


Lectura va, correspondencia viene, nuestros respectivos lectureros se iban llenando de tesoros.


Y llenando...














... hasta que la capacidad no daba mucho más de sí en el primero y Carla decidió confeccionarme otro:


















Llegó el tiempo en que Carla, ya crecida, inició sus estudios superiores aquí y allá rondando siempre entre las Bellas Artes, el diseño de moda, el diseño gráfico...: La creación. 
Durante años, perdimos el contacto. Pero no sería una pérdida definitiva. Nuestros respectivos lectureros aguardaban pacientemente estación tras estación y silenciadas lecturas sobre lecturas.

En 2014, descubrí un día el anuncio de un evento: Carla presentaba, en una escuela de diseño en la que había estudiado, su incipiente y fructífero recorrido profesional. Allí nos reencontramos. Y -como no podía ser de otra forma-, recuperamos nuestras ánimas, nuestros ánimos y... nuestros lectureros.
La especialización profesional de Carla hizo que, en su primera entrega tras el largo paréntesis, me enviara un nuevo lecturero diseñado y realizado por ella; y ya son tres: el de niña, el de adolescente y el de joven diseñadora gráfica e ilustradora.
Por mi parte, se mantiene el primero, que me pilló ya en la madurez. No sé si su capacidad me empujará a confeccionarle el de ¿la vejez?

Aquí mi maravilloso tercer lecturero y algunos de sus primeros contenidos. ¡Un lujo!



¡Gracias, Carla, por tanta "ÁNIMAción"!

6/11/14

"NO SOY PERFECTA" DE JIMMY LIAO


"No soy perfecta", un libro de Jimmy Liao (Barbara Fiore Editora) que, página a página, invita a la tertulia con los niños.

Perfecta Nueno, una niña de 3º de Primaria, que no parece muy contenta con el nombre que le han asignado sus padres, se hace preguntas y reflexiona sobre múltiples aspectos de la vida.

¿Quién es realmente perfecto?
¿Ser perfecto hace feliz? 
¿Las personas demasiado perfectas no resultan molestas?


Entre las reflexiones de Perfecta, el autor presenta a diversos artistas mediante alguna de sus más célebres frases.

A menudo me pregunto por qué al niño al que le gusta estar solo lo consideran un bicho raro; al niño al que le gusta decir lo que piensa lo llaman provocador; al niño al que le gusta esconderse en un rincón lo tachan de antisocial; al niño al que le gusta ocupar el centro del escenario lo acusan de ser un figurón. Los mayores suelen quejarse de los dolores de cabeza que les causan los niños, pero quizá no se dan cuenta de los dolores de cabeza que también ellos causan a los niños.



Muchos adultos dicen a sus amigos:
"Tenemos que quedar para comer un día de éstos..."
Siempre que lo oigo sé que no volverán a verse.
El mundo de los mayores es muy duro.


Sueño que vuelo en un avión, en una carrera de velocidad contra el viento, zambulléndome entre las nubes y sobrevolando el arcoiris, mientras persigo al sol y contemplo las estrellas en el firmamento y doy 101 vueltas a la Tierra.
Pero, por favor, no me dejéis volar de verdad porque entonces ya no podría volver a tener este hermoso sueño.



21/10/14

UNA DE CITAS: REALIDAD Y FICCIÓN

Sobre la absoluta necesidad de la cara y la cruz de los lenguajes.
Y no es porque yo lo diga:


Para que pueda ser, he de ser otro,
salir de mi, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo, 
los otros que me dan plena existencia.

Octavio Paz

Bien, ahora que nos hemos visto el uno al otro -dijo el Unicornio-, si tú crees en mí, yo creeré en ti. ¿Trato hecho?

Lewis Carroll

La literatura no nació el día en que un chico llegó corriendo del valle neandertal gritando "el lobo, el lobo", con un enorme lobo gris pisándole los talones; nació el día en que el chico llegó gritando "el lobo, el lobo", sin que le persiguiera ningún lobo.

Nabokov 

No se lee para entender, sino para llegar al milagro. Y para llegar al milagro, tienes que haber pasado mucho tiempo no entendiendo nada.

Carmen Martín Gaite


Gracias a la imaginación, logramos abrirnos a esa vida que nuestros sentidos no alcanzan a definir ni nuestra razón a comprender.

Octavio Paz

La fantasía es una dimensión de la realidad humana. A través de la fantasía se puede entrar en el corazón de lo real tan profundamente como a través de la ciencia. Los cuentos maravillosos no alejan de la realidad: la observan y representan desde un punto de vista particular y muy libre, eso es todo.
Se puede llegar a la realidad entrando por la puerta o entrando por la ventana.
Gianni Rodari

Los niños saben algo que la mayoría de los adultos ha olvidado: que la realidad es todo aquello que nos parezca real.

Alberto Manguel

La imaginación y la fantasía son muy importantes, puesto que forman parte indisoluble de la realidad de nuestra vida.

Ana Mª Matute


A veces los cuentos de hadas dicen mejor lo que hay que decir. (...) Las personas no continúan pensando durante mucho tiempo en aquello que no saben cómo decir.
C. S. Lewis

La realidad nace, precisamente, del cuento más asombroso.

Hans Christian Andersen

Mi padre nunca me dijo que los cuentos fueran mentira, como suelen decir los adultos; por ello le estoy muy agradecido.

Elías Canetti

Amar una cosa es estar empeñado en que exista, no admitir, en lo que depende de uno, la posibilidad de un universo donde el objeto amado esté ausente.
Ortega y Gasset


Toda imaginación, de hecho, dinamiza lo real, lo anticipa y lo precede en su movimiento.
Georges Jean

La persona completa debe ser también imaginativa y creadora; por ejemplo, deberá saber imaginar y crear un mundo distinto y mejor que aquel en el que le ha tocado vivir.

Gianni Rodari


14/10/14

NIÑOS SALVAJES

Jean-Pierre Cargol en L'Enfant sauvage
No es frecuente, pero a veces ocurre que, -bien por accidente, bien provocado por hechos atroces o incluso a consecuencia de una enfermedad-, aparece alguno de los denominados "niños salvajes". Científicamente es un evidente experimento prohibido, pero cuando los hechos ocurren, las investigaciones se ponen frenéticamente en marcha. Entonces se desbordan las preguntas:
Sobre las peculiaridades de estos niños, ¿cuánto pesan los condicionantes genéticos? ¿Cuánto los ambientales? ¿Qué fue primero, la gallina o el huevo?
¿Qué separa al Hombre de la Bestia?
¿Tal vez el lenguaje verbal?

Se me ocurren, al menos, tres casos bien documentados. Y los tres presentan un eje central que gira en torno a la conquista de la lengua. En el reportaje que trata con detenimiento el caso de Genie, se hace referencia a los otros dos.
Genie
Genie, la pequeña genio (como su nombre apunta), encerrada en una botella, se asomó al mundo a lo 12 años de ¿vida?
El equipo que se responsabilizó de ella se vio pronto sacudido e influenciado por la historia (muy anterior) del pequeño francés Victor Aveyron pues, precisamente en esos momentos (1970), François Truffaut la llevaba a la gran pantalla en su película L'Enfant sauvage (El pequeño salvaje). 
Victor
Además, una de las terapeutas que intentó tomar en adopción a Genie parece ser que se obsesionó con la idea de querer convertirse en una nueva Anne Sullivan; la institutriz que logró el "milagro" con la pequeña americana Helen Keller atrapada en su absoluta sordera y ceguera. Su historia también fue magistralmente llevada al cine por Arthur Penn con The Miracle Worker (El Milagro de Ana Sullivan).

Helen
Patty Duke en The Miracle Worker














Tres infancias vividas fuera de las fronteras de la vida cotidiana por muy distintos motivos. En los tres casos, la conquista de la palabra marca un hito enormemente relevante. ¿Por qué la palabra?
Evidentemente, lograr "llamar a las cosas por sus nombres" (o los que consideramos mejor asignarles), nos permite establecer un orden entre nuestro único e intransferible mundo interior y el mundo exterior compartido con nuestros iguales. A tal punto es crucial la conquista de la lengua, lo mucho que de ella se desprende y la indisoluble relación de ésta con los demás lenguajes humanos.

Genie estuvo retenida y maltratada por su padre en una habitación cerrada durante sus primeros 12 años de vida.
Aproximadamente también a esa edad, Victor fue hallado en los bosques de Aveyron desnudo y en estado absolutamente salvaje. Una especie de Mowgli del que no se conocían sus orígenes.
Cuando, más o menos a la edad del protagonista, vi el estreno de la película de Truffaut, recuerdo haberme enfrentado a sentimientos muy encontrados, me molestó enormemente el empeño en la domesticación del pequeño salvaje, el doctor encarnado por el propio Truffaut me resultó verdaderamente antipático en aquel momento. Sin embargo... ¿qué hacer, si no?
El caso de Helen Keller es bien diferente a los anteriores y, en definitiva, el único con "final feliz". El "encierro" de esta niña no era ni en un espacio cerrado ni en uno salvaje. Helen quedó atrapada a muy temprana edad dentro de sí misma entre los muros de la ceguera y la sordera absolutas; diferencia, no obstante, que no le evitó convertirse en una especie de pequeña salvaje. Eso sí, hasta que ocurrió el milagro: el milagro de la palabra.

Aquí el documental que narra la historia de Genie.

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Cabe un cuarto caso de perfil enormemente diferente. En él, la denominación de "niña salvaje" tiene una connotación muy distinta. No obstante, la historia de Tippi Degré, no deja de invitar a preguntarse sobre el equilibrio entre la naturaleza más "salvaje" del ser humano y la mayor o menor domesticación que exige la adaptación a un mundo cada vez más deshumanizado. Esa misma controversia que, en su día, me creó la película de El pequeño salvaje. 


Enlaces a documentos audiovisuales:
La historia de Tippi (12 min./ en español)
Le monde selon Tippi 1997 (55 min./en francés)

18/4/14

CUENTOS A LA CARTA

Jugamos en un grupo de 3º con nuestra particular baraja para inventar cuentos. Van eligiendo al azar una carta de cada uno de los seis mazos y... comienza la construcción colectiva de la historia:

UN HOMBRE DE NEGOCIOS.
UNA MONTAÑA.
HACE MUCHO TIEMPO,
CUANDO LAS GALLINAS CRIABAN PELO...
PERDIÓ LA ALEGRÍA
UNA PIEDRA MÁGICA



Y COLORÍN COLORETE...
ENTONCES...